Las grandes alegrías de los pequeños días

viernes, 16 de enero de 2009

Ayer a última hora de la tarde nos pasamos por Tetere a recoger un encargo. La primera vez que oí hablar de esta imprescindible tienda fue gracias a Eli, una compañera de piso de Juanma, quien sabía que entre mis aficiones y gustos el té ocupaba un sitio principal. A partir de entonces me hice asidua -la calidad del té está a años luz del de las conocidas tiendas de té franquicia que todos conocemos- y cuando podemos acudimos a las ceremonias del té que hacen en abierto. Jing Jing y Ambrós, la pareja que lleva Tetere, son sencillamente un cielo. Son unos grandes profesionales y aún más amantes del té abiertos a todo el mundo; un ejemplo de negocio familiar donde te sientes en casa y maravillosamente atendido.
Y por si fuera poco, van y ayer nos alegran el día con un "pequeño" regalito...




Disculpad la calidad de las fotos, pero no tenía la cámara a mano y me tuve que conformar con hacerlas con el móvil. El té regalado es el Lao Shan Lu Cha, de Laoshan (China). En cuanto lo pruebe os cuento qué tal y pongo fotos ;)

2 comentarios:

Juanma dijo...

Huele genial. Y seguro que está más rico. :-)))

La verdad es que fue un detallazo por parte de Ambros y Jing Jing. ¡Gracias, si nos estáis leyendo!

Anna dijo...

Com us cuiden....

Quina ilu, que et facin regalets!