Pastel cordobés

jueves, 29 de enero de 2009

Si el otro día os hablaba de la butifarra dulce y lo sorprendente que resulta para paladares ajenos la combinación de carne y azúcar, ahora le toca el turno al pastel cordobés. Es decir, al cabello de ángel con jamón. Personalmente, cuando me lo mencionaron no supe si poner cara de sorpresa o de medio repulsión. Sin embargo, para juzgar hay que probar, así que lata de cabello de ángel en mano (de ventas en El Corte Inglés o el Mercadona) me dispuse a ello.
La receta original incluye, por supuesto, el hacerse la masa uno mismo, pero escasitos de tiempo que vamos con nuestra vida diaria, mejor tomar el camino recto: comprar una lámina de hojaldre. No es lo mismo, pero de vez en cuando ya va bien hacernos la vida un poco más fácil. La receta, aquí, aunque tampoco es muy complicado: se pone el cabello de ángel en la mitad del hojaldre, se añade el jamón y se tapa con la otra mitad del hojaldre. Directo al horno (180º aprox.) durante 40 min. En ese momento se le echa azúcar por encima y se vuelve a meter en el horno durante cinco minutos más. Pasado ese tiempo, ya estará hecho y sólo le faltará el toque final de la canela por encima.




El resultado impactante. Personalmente el cabello de ángel me parece demasiado dulzón y me empalaga rápidamente, pero para amantes de lo dulce o del contraste entre salado y dulce, es espectacular.

Y rápido y sencillo de hacer :)

Las grandes alegrías de los pequeños días

viernes, 16 de enero de 2009

Ayer a última hora de la tarde nos pasamos por Tetere a recoger un encargo. La primera vez que oí hablar de esta imprescindible tienda fue gracias a Eli, una compañera de piso de Juanma, quien sabía que entre mis aficiones y gustos el té ocupaba un sitio principal. A partir de entonces me hice asidua -la calidad del té está a años luz del de las conocidas tiendas de té franquicia que todos conocemos- y cuando podemos acudimos a las ceremonias del té que hacen en abierto. Jing Jing y Ambrós, la pareja que lleva Tetere, son sencillamente un cielo. Son unos grandes profesionales y aún más amantes del té abiertos a todo el mundo; un ejemplo de negocio familiar donde te sientes en casa y maravillosamente atendido.
Y por si fuera poco, van y ayer nos alegran el día con un "pequeño" regalito...




Disculpad la calidad de las fotos, pero no tenía la cámara a mano y me tuve que conformar con hacerlas con el móvil. El té regalado es el Lao Shan Lu Cha, de Laoshan (China). En cuanto lo pruebe os cuento qué tal y pongo fotos ;)

Galets

miércoles, 14 de enero de 2009

En Cataluña es típico por navidad hacer la Escudella i carn d'olla, en la que se usan galets (también conocidos como caracolas más allá de la Franja de Ponent). Y, aunque los galets se puedan tomar de diferentes formas, no sólo en sopa, resulta complicado encontrarlos fuera de las fechas navideñas. Lo cual es una lástima, porque rellenos están deliciosos, como unos canelones pero más atípicos. Se pueden rellenar de verdura, de carne, de lo que tu imaginación te dicte o de lo que corra por la nevera en ese momento.
Y el otro día corría por mi nevera una berenjena, unos ajos tiernos y unos calabacines; había sobrado passata de una pizza de un día anterior; y por si fuera poco contaba con queso sin lactosa para gratinar. Un festín de galets, de veras.
No tiene complicación: se hierven los galets los minutos que se indiquen en su bolsa y luego se procede a rellenar el relleno que le hemos preparado con una cucharilla. Hay que tener paciencia, pero poco más.

El resultado:



En algunas tiendas he visto que los vendían rellenos de carne pero con la pasta seca, es decir, listos y rellenos para ser hervidos. Supongo que así es más fácil de rellenar, pero el resultado es carne hervida, aunque para hacer una sopita ya va bien.

Pan de ajos (receta de Dan Lepard)

viernes, 9 de enero de 2009

Otro librito que cayó por navidades fue el de Dan Lepard, Hornear pan, pastas y pasteles. Es más general que el de Peter Reinhart, pero complementarios de alguna forma. Otro punto de vista, otras técnicas, más masas madres...Os podéis imaginar que estas navidades me ha tocado hacer pan para un regimiento: que si chapatas, chapatitas, chapatas de cebolla caramelizada, pan ácido de manzana, pan de ajos...El último, el de ajos, es sencillamente espectacular. Tenía que hacerlo sí o sí, así que aprovechando el tiempo libre y un domingo en casa por la lluvia y el frío, nos pusimos manos a la masa. El resultado: la masa esponjosa, abizcochada, y a pesar de llevar bastante aceite y casi nada de azúcar, bastante dulce, con contraste con el romero y el ajo (caramelizado, por cierto). Iba entero tal como indicaba la receta, pero la próxima vez lo corto en trocitos pequeños, porque encontrarte todo un diente de ajo es excesivo para mi gusto.



¡Aquí tenéis a la criatura!




Perdonad la calidad de la foto, pero es del móvil. Si alguien quiere la receta que lo diga, pero el texto es bastante largo y ya conocéis mi habitual pereza. Si eso ya os enviaré una fotocopia del libro en pdf (pero no os chivéis a CEDRO, que me crujen...)

Reentrada a base de butifarra dulce

miércoles, 7 de enero de 2009

Ni post de feliz navidad ni de año nuevo, pero qué impresentable que soy. ¿Cómo lleváis esos michelinillos nuevos? Juro no probar de nuevo el turrón (al menos, hasta el año que viene). Sin embargo, si alguien se pasea por aquí esperando recetas post-roscones de Reyes, a base de acelgas y lechugas, que salga huyendo y no siga leyendo.
Hace unas semanas mientras paseábamos por Santa Coloma de Farners, nos paramos ante una carnicería donde tenían butifarra dulce. Para mí ha sido siempre normal, es decir, que al ser de Girona, donde son típicas, nunca las he visto fuera de lo habitual. Pero claro, te acompaña un madrileño y pone los ojos como platos, ¡¿eso existe?! Pues sí, existe y no es muy hipocalórico, precisamente. Un día es un día, que dicen, y siempre puedes hacer veinte flexiones de más para compensarlo. O ciencuenta, o cien...

Primero la foto, para que os entre por esos ojitos lindos que tenéis:



Ingredientes:

butifarra dulce
canela (en rama o polvo, para que no digáis que no os dejo escoger)
corteza de limón
agua (depende de la cantidad, pero mínimo medio vaso o vaso entero)
(manzana, opcionalmente)


No tiene mucho misterio...Se coge la butifarra y se le hacen cortes para que suelte el azúcar; se pone la butifarra en una sartén/olla con agua, la canela y la corteza de limón. Se deja cocer todo a fuego lento, mientras va caramelizando la butifarra. Cuando veáis que no queda mucha agua, se añade la manzana cortada en gajos y se vuelve a dejar cocer. Al final la manzana queda caramelizada también.



Feliz michelín extra ;)