Café con leche

jueves, 5 de noviembre de 2009

La única manera de tomar un café con leche durante los últimos años ha sido en el Starbucks, y a qué precios, con el añadido de tener que pagar un plus de cincuenta céntimos. Se te quitan las ganas de tomar el dichoso café con leche matutino.
Por eso el sábado pasado fue una grandísima sorpresa cuando mientras paseábamos por Girona nos topamos con esto:





¡Una cafetería en la que tenían leche de soja! ¡Guau! Rauda y veloz corrí a ocupar un sitio en la terraza y a pedir con toda mi ilusión mi "café con leche, con leche de soja". Casi me desmayo de la emoción, paladeando ese café con leche con una deliciosa espuma (seamos sinceros, en casa se puede tomar uno aceptable, pero como uno bueno de cafetería nada de nada). Qué suspiros entre sorbo y sorbo...



Lo mejor de todo fue el ticket, ¡sin pluses! a igual precio que un café con leche. Y si os fijáis, teniendo en cuenta que era en terraza y en un sitio muy céntrico, estupendo de precio. No pudimos menos que agradecerles el tener la soja y mantener el precio, ya que somos conscientes de que reducían sus márgenes de negocio. Eso sí, ganaban dos clientes incondicionales.

Mi primer café con leche en tres años. Se dice pronto.

Es el Café Rex y está en la Plaça Catalunya de Girona :)

Un Yarza auténtico en mi oficina

miércoles, 14 de octubre de 2009

Bueno, en realidad dos Yarzas, el Ibán Yarza de carne y hueso; y el otro Yarza es uno de sus niños, un pan. Estoy esperando con ansiedad poder llegar a casa y tocarlo a gusto, olfatearlo y abrirlo. Disfrutarlo, saborearlo, vivirlo. Hace mucho tiempo, muchísimo, que soy fan de Ibán y de su carpe diem elevado al máximo. Admiro su capacidad de paladear el momento. No creo que haya palabras para describir lo que he sentido cuando se ha tomado la molestia de venir ex profeso a mi curro a traerme uno de sus panes, hecho por él, por sus manos. Sin embargo, me quedo con la sensación agridulce de no haberle podido dar el achuchón que se merece, las gracias debidamente y un poco de conversación. Digamos que mi biblioteca no es el lugar indicado para ello, pero le he hecho prometer que se dejaría agasajar ;)


En fin, aquí está la criatura:




Qué bonito qué bonito qué boniiiiiiiiiiiiiito...

Arroz con leche (primer intento)

viernes, 4 de septiembre de 2009

Intentar hacer los postres con leche de avena (o de soja o arroz) no siempre es fácil, y normalmente se requieren varias pruebas hasta llegar al gusto y consistencia adecuados. En fin, aquí mi primer intento de arroz con leche de avena (cámbiese la leche por leche de avena):




No estuvo mal, pero quedó un pelín demasiado líquido. Habrá que seguir intentándolo (pero qué sacrificios más grandes hay que hacer a veces...;) )

Cintas de espinaca

martes, 1 de septiembre de 2009

Qué malo es volver al trabajo, y qué mal sienta. Aunque lo mejor es comenzar con algo sencillo y sin complicaciones, como cintas de espinacas con passata...




Viendo estas cosas la vida tiene otro color ;)

Ahora empezará de nuevo el ciclo panarra, parado por las altas temperaturas estivales. Se acercan panes de canela y pasas, de centeno y "bollus preñaus", todo a su tiempo.

Bocadillos en el Terra

jueves, 27 de agosto de 2009

El Terra d'Escudella es un bar-restaurante con comida típica catalana. En el apartado bar: pan con tomate, embutidos, bocadillos...Mientras que en el apartado de "carta": carne a la brasa, caracoles, platillos... La verdad es que sobresalen en los bocadillos, que de momento es lo que he tomado. No me atrevo con la carta porque la primera fue en la frente: la butifarra era de queso. Así las cosas, me "conformo" con un estupendísimo bocadillo que seguro que será la envidia de los (cuatro) lectores que (aún) rondan por aquí.

Veamos unos cuantos...



De dos butifarras (blanca y negra) con picada de perejil.

De donja (parecido al cap-i-pota)


De escalivada con avellanas

¡Y olé!

De cumples y comidas

lunes, 24 de agosto de 2009

Julio y agosto está plagado de celebraciones, especialmente de cumpleaños. Por lo visto, noviembre, con la bajada de las temperaturas, tiene un alto índice de procreación. ¿Y qué es más bonito que regalar comida? ¡Comérsela! Así que os podéis imaginar hordas de intolerantes maquinando posibles menús festivos. Porque, evidentemente, la ensalada y la pechuga a la plancha no están permitidos. Cachis.


Aquí os adjunto el menú que tomamos para celebrar uno de tantos cumpleaños familiares que hemos tenido estos meses, ahí con nuestro Martini.





La crema blanca es brandada de bacalao (con leche de arroz).

Ay, ya estoy esperando el próximo cumple...

Ventresca de atún

miércoles, 19 de agosto de 2009

La pesca de atún va, si no me equivoco, de mayo a septiembre (aprox.) y durante esos meses se puede encontrar en las pescaderías, de vez en cuando, ventresca de atún, que es la parte más delicada y suave. Y buena, muy buena. Riquísima. El otro día la pescadera me sopló que tenía, así que de cabeza a por ella, oigan. Fuego a toda pastilla y vuelta y vuelta sin casi aceite.

El resultado fue esta maravillosa ventresca de atún con pisto. Ooooohhh...

Al rico gazpacho veraniegooooo

viernes, 14 de agosto de 2009

El problema de vivir con una cocinera tan rematadamente buena como Cristina es que en ocasiones te impone respeto cocinar las cuatro chorradas que sabes preparar. De hecho, en casa soy el que prepara las ensaladas, porque lo cierto es que no doy mucho más de sí. Mis excelencias culinarias se reducen a cocina de supervivencia: pasta, filetitos, ensaladas y un residuo de mi ascendencia andaluza, el gazpacho.
Problema número 1: a Cristina no le entusiasma el gazpacho.
Problema número 2: su padre, que es andaluz como mi madre, hace un gazpacho impresionante.
El problema número 1 tiene una solución facilísima: este verano está siendo especialmente caluroso, y cualquier cosa fría y líquida se agradece. Cerca de casa tenemos la mejor horchata de L'Hospitalet, la de la horchatería Monserrat, que consiste nada más que en chufa, agua y (mucho) azúcar..., pero no se puede vivir sólo de horchata.
Así pues, a mediados de julio retomé mi vena gazpachera y me animé a preparar la receta de la familia, aunque llevaba siete años sin hacerlo: mis antiguos compañeros de piso compartido me lo tenían vetado, a Cristina no le gustaba y, para tomármelo yo solo, pues no lo hacía. El mundo está lleno de placeres solitarios, pero el gazpacho no es uno de ellos.
Debo decir que el gazpacho familiar no tiene una receta fija. Lo de las cantidades no va con nosotros: todo se hace a ojo, y eso, en el caso del gazpacho, es un arma de doble filo: o te sale impresionante o no hay quien se lo tome. A lo largo de este verano, hemos llegado a ambos extremos, aunque han ganado los gazpachos ricos. En teoría, la receta del gazpacho familiar es más o menos la siguiente (para 4 raciones):

6 tomates rojos
1/2 pimiento verde
1/2 pepino
1/2 cebolla
1 diente de ajo
1/4 barra de pan del día anterior
Aceite
Sal
Vinagre

Ésta es la teoría. En la práctica varía. De hecho, las cantidades de aceite, sal y vinagre son discrecionales.
En cuanto al pan, todo va por barrios. A mi madre le gusta echarle bastante, de modo que quede muy consistente, un híbrido entre gazpacho y salmorejo al que siempre hemos llamado "salmopacho". Una tía mía hace el salmorejo tan cargado de pan que en realidad es una emulsión y se tiene que tomar con tenedor. Sí, con tenedor.
Haremos un gazpacho con poco pan. En concreto, con esta cantidad de pan.
Lo dejamos en remojo un buen rato. Lo ideal sería un par de horas como mínimo, y que el agua esté helada y se eche un chorreón de vinagre.
A continuación picamos el resto de materiales en el recipiente de la batidora.
Batimos hasta que nos queda algo con color de gazpacho, pero lleno de tropezones. Ésta es la base del gazpacho, pero hay que tamizarlo.
En un mundo ideal, se tamiza con un pasapurés. Peeeero no tenemos pasapurés, de modo que hay que darle rienda suelta a la imaginación y apañarse con lo que tenemos en la cocina; en este caso, un tamizador y un palo de mortero.
Como observaréis, queda un pulpejo asquerosillo que tenemos que tirar.
Y el resto, el líquido de color asalmonado, es el gazpacho propiamente dicho. En este caso, un gazpacho con poco pan. Quien dice cuatro raciones, dice dos raciones para gente como nosotros.
Se pueden añadir tropezones a voluntad, si se sirve en una fuente. Una sugerencia: 1/4 cebolla , 1/4 pimiento verde, 1/4 tomate, todo ello picado en trozos finíiiismos, y 1/4 manzana Golden. Y un chorreoncito de aceite, para acentuar el efecto decorativo.
Se vierte en una jarra, se mete en la nevera, se saca unas horas después... ¡y a beber!
¡Buen provecho!

Coca de San Juan

lunes, 10 de agosto de 2009

¡He vuelto! (y van...)

A buenas horas mangas verdes, diréis. Pero por fin recuperada de ese peazo esguince de tobillo -con rotura parcial de ligamentos incluida- que me ha tenido en resposo este último mes, retomo la vida normal. Y con ella, la cocina. Es decir, el blog.
Esta coca de San Juan fue lo último que cociné a.d.E. (antes de Esguince), aprovechando que en el trabajo nos dejaron salir una horita antes. No quedó muy allá porque le faltaba tiempo de leudado, pero se dejó comer. La receta es de aquí.




A ver si el año que viene nos esmeramos un poquito más...

Nuevo producto Kaiku Sin Lactosa: Batido de chocolate

martes, 23 de junio de 2009

En Cataluña existe un producto y una marca, Cacaolat, que son la delicia de los más pequeños y no tan pequeños. Sus batidos de chocolate son uno de los recuerdos de infancia que compartimos casi todos, una especie de memoria colectiva que nos une. Ni idiomas, ni leches, sino el Cacaolat. En invierno, bien caliente, y en verano, bien fresquito, no hay otro igual, y lo digo en serio. No sé qué le ponen, pero algo adictivo seguro. Como es de imaginar, un producto menos al que tener vicio debido a la intolerancia. Vamos, ni Cacaolat ni ningún otro batido de chocolate.

¡Hasta ahora! De nuevo los de Kaiku nos hacen un poquito más felices gracias a su nuevo batido de cacao. De momento sólo los he visto en El Corte Inglés, pero me imagino que poco a poco se irán distribuyendo, igual que con el queso.





Cayó uno el sábado pasado, y otro el domingo...y ahora ya tengo que ir a comprar más. Chicos de Kaiku, os adoro. Lo siguiente es hacer nata o helados, ¿no os parece? Puestos a pedir...;)

Día Anual Internacional del Sushi

jueves, 18 de junio de 2009

Al parecer, hoy se celebra el I Día Anual Internacional del Sushi. No he podido encontrar la convocatoria oficial, tan sólo referencias en blogs, pero parece que, para demostrar que te gusta la comida japonesa, hoy hay que comer al menos una pieza de sushi. Interesante propuesta, pero ya he sacado la comida del congelador, estamos en modo economía de guerra y mañana comemos en el impagable Tempura Ya, así que ya lo celebraremos allí y entonces.
No obstante, como digo, la propuesta es tentadora.
Por nuestra parte, el homenaje a la comida japonesa es permanente. Si estáis en Facebook os recomiendo el grupo que creé hace tiempo "Yo también adoro las navajas rebozadas del Tempura Ya". Si os pasáis por él, dadle vidilla. ¡La ocasión lo merece!
Así pues, aquí va nuestro pequeño homenaje a la comida japonesa. Sé que no son horas, y que os vais a pasar el resto de la mañana insalivando, pero una celebración es una celebración.





¡Que aproveche!

Tokay, pan de manzana y masa madre feliz

jueves, 11 de junio de 2009

Los amigos no tienen precio, pero si además te regalan cosas como un Tokay de cinco puttonyos, es para hacerles un altar con genuflexiones incluidas. A estas alturas ya se ha convertido en una cena para ocasiones megaespeciales, manjar de gloria: Tokay, pan de manzana y foie.









Aaah, amigos, yo me dejo regalar Tokays cuando queráis :D

Por cierto, os presento mi masa madre, feliz como una perdiz porque la alimentamos con harina de fuerza biológica. No paraba quieta, la cachonda.








La Casa del Xinès

domingo, 7 de junio de 2009

Uno de los problemas asociados a la intolerancia es el pánico a comer fuera, ya que por mucho que preguntes es más que probable que al cocinero se le haya pasado por alto algún ingrediente. Sin ir más lejos, el martes pasado en una reunión del trabajo pedí ensalada verde y carne a la plancha con verduras de segundo. "¿Lleva algo de lactosa?" "Por supuesto que no, señora, es a la plancha". Sólo que se olvidó que las verduras estaban salteadas...con mantequilla. Genial, genial y genial. Al final, con el tiempo recurres a dos o tres sitios, conocidos todos ellos, que te den confianza. Y, normalmente, son asiáticos, ya que su cocina no lleva lácteos. Sin embargo, siempre hay sorpresas y descubres nuevos sitios, como La Casa del Xinès, un chino de chinos para chinos, donde la clientela occidental escasea. La carta tiene más de 200 platos, así poco a poco los vamos conociendo...
Aquí van unas foticos por si os animáis.



Ensalada de brotes de setas con salsa de soja.

Ensalada de medusas. Por probar, el gusto es muy especial...

Sopa agripicante. Un clásico.

Judías verdes al vapor.

Fideos fritos, un valor seguro.

Buey de mar picante. Qué barbaridad...

Cazuelita de berenjenas, el plato estrella por unanimidad de los que hemos probado.

Rodaballo con salsa de puerros. Rico-rico-rico...

Bollos de conejito, rellenos de pasta de judía roja. El nombre lo reciben por la forma de los bollos. ¿Veis las orejitas y los ojitos, y ese color rosadito del lomo? Buenísimos.

Pan de centeno e integral

jueves, 4 de junio de 2009

Os presento al primer niño amasado con la técnica Lepard. En realidad más que un amasado es un intento, porque creo que falta bastante práctica hasta conseguir un buen resultado.




Esta vez usé harinas biológicas y, aparte de que la masa madre se lo pasó pipa (qué vida y olor tenía la señora), por lo visto necesitan más agua: la masa quedó demasiado compacta incluso para un pan integral & centeno. Casi se podía usar como arma de defensa personal.

Habrá que seguir experimentando ^_^

Cal Pep

lunes, 1 de junio de 2009

O de cuando ir a hacer el vermut los sábados se convierte en una delicia hasta para los intolerantes a la lactosa. Conocido por el combinado de la casa, la verdad es que se sale con sus boquerones adobados rebozados.

Se necesita tan poco para ser feliz...





Por si alguien se lo pregunta, no, a mí no me gustan los boquerones :D

Pan con semillas de lino y sésamo y pan con orejones

miércoles, 27 de mayo de 2009


La horneada comenzó la semana pasada, después de leerme The handmade loaf, de Dan Lepard. Hacía mucho que iba detrás del libro, y por fin lo encontré durante el viaje a Irlanda. ¡Qué emoción!

Mientras iba leyendo, más ganas me entraban de hacer algo. Estos panes no son del libro, sino que son los de "siempre", integrales y de centeno. Uno con semillas de lino y sésamo, perfecto para untar con tomate; y otro con orejones, ideales para tomar con queso (sin lactosa, claro): los orejones, con el calor del horno, se derriten un poco y queda una textura única, casi como la mermelada.










Y por fin, la calma

martes, 26 de mayo de 2009

Estos meses han sido caóticos, y la culpa la tiene este evento. De verdad de la buena que ya tenía ganas de volver a la rutina. No íbamos a hacer ningún viaje para celebrarlo, pero al final un par de personitas insistieron e insistieron e incluso nos lo sufragaron en buena parte, así que pusimos rumbo a Galway (Irlanda). La zona es preciosa y la comida es...horrible. Si eres intolerante a la lactosa, mejor haz acopio de paciencia porque allí la dieta consiste en patata y leche (y derivados lácteos). En fin, Juanmita hizo un post dedicado a la comida y bebida irlandesa, así que si os interesa podéis leerlo aquí. También hay fotos, pero en Facebook.

Por lo demás, he vuelto con ganas de retomar lo dejado, así que podéis prepararos. Tengo por ahí un par de fotos de panes nuevos... ;)

¡Pizza!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Mi piedra de hornear se ha convertido en mi tesssoroooo...Pero cuando la compré, tenía que estrenarla con algo, así que nada mejor que en una crujiente, suave y deliciosa pizza con queso (sin lactosa Gouda de Kaiku), cebolla, pimiento verde y jamón dulce (de nuevo, sin lactosa) y algún trocito de choricito para darle un regusto picante. En cuanto a la masa, la técnica es la habitual de Fabián Martín.




Quien no tenga una piedra de hornear en su cocina no sabe lo que se pierde ;)