El finde

lunes, 30 de junio de 2008

Sangría y patatas bravas. Y viva la vida...

Coca de San Juan

viernes, 27 de junio de 2008

Uno de los peligros para el intolerante (a la lactosa) es ir a lugares inhóspitos y peligrosos, es decir, lugares donde no sabes lo que lleva eso que te estás comiendo tan ricamente. Por poner un ejemplo, panaderías y pastelerías, o lo que es lo mismo, toda la bollería y pasteles que allí se encuentran. Vamos, que si quieres un pastel o te lo haces tú o lo llevas crudo.
Y claro, llega San Juan. Y claro, tú quieres tu coca de San Juan para brindar con cava por todos los Juanes y Juanas que conoces. Y claro, te toca hacerlo a ti. Luego va y resulta que es sencíllisima de hacer y el resultado chachi piruli.

Para una coca con mazapán y fruta confitada

Ingredientes:

Para la masa:

1 vaso de leche de avena (o de arroz)
1/2 kilo de harina aprox.
1/2 vaso de aceite de oliva
50 gr. de levadura fresca
1 piel de limón rallado
1 cucharadita de aroma de anís

Para el mazapán

200 gr. de almendra molida
200 gr. de azúcar
1/2 vaso de leche de avena (o de arroz)

Para decorar

fruta confitada y piñones


El proceso

Se mezcla la levadura con la leche, y a continuación añadimos en un bol el aceite de oliva, la ralladura del limón, la mitad de la harina y el azúcar. Se mezcla con una cuchara de palo hasta que resulte una masa compacta aunque estará muy pringoso, y se añade el aroma de anís. Se saca del bol y se comienza a amasar, añadiendo la harina que vaya pidiendo la mezcla hasta que deje de pringar. La textura resultante tiene que ser un poco pegajosa pero sin quedar restos entre los dedos. En total serán unos diez-quince minutos de amasado. Hacemos una bola y lo dejamos leudar unas horas. Se puede, incluso, dejar leudar una hora y luego dejarlo en la nevera hasta el día siguiente. Pasado el tiempo, se vuelve a amasar un poco y se estira en una bandeja con la forma final que tendrá. Se deja leudar hasta que doble (aprox.) el volumen.
Mientras hace el segundo leudado, se prepara el mazapán, que no tiene más secreto que mezclar el azúcar con la almendra y ligarlo con leche poco a poco. Se deja en la nevera para que cuaje un poco.
Y ya sólo queda calentar el horno a 200º, y mientras tanto, ir decorando del todo la coca. Se pone el mazapán, la fruta y los piñones. ¡30 min. al horno y a disfrutar!

Yum yum...


Crema valenciana

miércoles, 25 de junio de 2008

Uno de los postres más típicos por estos pagos es la crema catalana, cuyo componente esencial es...la leche. Sin embargo, a través del programa de Eva Arguiñano, Hoy cocinas tú, descubrí la Crema Valenciana, hecha a base de horchata y cuya receta está aquí. El resultado bastante peculiar, aunque poco dulce para mi gusto.



Pollo con ciruelas

viernes, 20 de junio de 2008

Me encantan los guisos y estofados, no porque los platos en sí me apasionen, sino porque es la mar de práctico que vayan haciendo chup-chup mientras una hace otras mil cosas...y el pollo con ciruelas es mi favorito. ¡Hala!


Ingredientes (para dos personas):

-Medio pollo cortado
-Un puñado de ciruelas pasas
-Un par de cebollas
-Medio vaso de vino (blanco preferentemente)
-Harina, margarina, sal y pimienta

Previamente pondremos durante un par de horas en agua las ciruelas. Se echa en margarina la cebolla cortada en trozos grandes, hasta que esté dorada, y se reserva. Si empiezan a quemarse antes de pocharse, se les echa un poco de agua. Una vez retirada la cebolla, en la misma margarina se echa el pollo enharinado y se dora. Se añade el vino menos dos cucharadas, se deja evaporar y se añade una cucharada de agua. Se deja cocer el pollo durante 45 min. a fuego medio, se le añaden las ciruelas y la cebolla y se deja 15 min. más.

A la hora de servirlo, se pone todo en una fuente, se le añaden las cucharadas de vino que habíamos reservado, se calienta y se remueve.

Bon profit!


Magdalenas para Grine

martes, 17 de junio de 2008

Hace unos días intenté sobornar a Grine para que me pasara un video a cambio de unas magdalenas de chocolate. Fiel a mi palabra, hice unas riquísimas magdalenas de chocolatito, pero como ni olí el video, nos las zampamos. Aquí va la muestra de lo que te perdiste, Grine, por si decides enviarnos el video finalmente...

Magdalenas de chocolate

Ingredientes:

2 tazas harina normal
1/2 taza de cacao sin azúcar
2 cucharadas de levadura Royal
1/2 vaso de aceite de oliva o de margarina
1 taza y 3/4 de azúcar moreno
2 huevos
1 cucharadita vainilla
1 taza y 3/4 de leche de avena o de arroz (o de agua)

Se calienta el horno a 180º.
Se mezcla el aceite de oliva con el azúcar moreno. Se agregan los huevos y la vainilla. Mientras, se mezcla la leche de avena hirviendo con el cacao. Si quedan grumos, se pasa por el turmix o se bate con varillas.
Encima de la mezcla de azúcar, aceite y huevos se tamiza una taza de harina mezclada con una cucharada de levadura. Se liga* sin batir, y se añade toda la mezcla de leche de avena y cacao. Se vuelve a mezclar lo justo, y finalmente se tamiza de nuevo otra taza de harina con una cucharada de levadura. Se vierte la mezcla en los moldes, se les echa azúcar por encima, y se hornea unos 25 minutos.


*el secreto de las magdalenas es mezclar sus ingredientes sin ligarlos demasiado, sólo lo justo. Aunque quede un poco grumoso, al hornearlo saldrá perfecto.


Bizcocho mármol

viernes, 13 de junio de 2008

Después de las croquetas y la empanada, falta algo dulce, algo como un bizcocho mármol con coulis de fresa recubierto de chocolate y almendra caramelizada. Sonar, suena rimbombante, pero sencillísimo de hacer. Vayamos por partes, que dijo Jack el Destripador.

1. Preparación del bizcocho mármol.

Ingredientes:

3 huevos
1 yogur kaiku sin lactosa
1 medida de yogur de aceite
3 medidas de yogur de harina
2 medidas de yogur de azúcar
1 sobre de levadura
un chorrito de licor (ron, anís, lo que tengamos por casa)
2 cucharadas de cacao sin azúcar

Precalienta el horno a 180º. Se ponen en un recipiente los huevos y el azúcar. Se Baten bien, se añade el yogur y y se sigue batiendo. Mientras seguimos batiendo, se incorpora el aceite y luego el chorrito de licor. Se mezcla la levadura con la harina y se incorpora tamizada a la masa. Se divide la masa resultante en dos, y en una de ellas, añadimos cacao tamizado. SE unta un molde con margarina y se vierten a la vez las dos masas. Introduce en el horno ya caliente durante 40 minutos. Pasado ese rato, comprobamos que el bizcocho está bien hecho (se mete discretamente un palillo y tiene que salir limpio, limpio, liiimpio), sacamos y se deja enfriar.


2. Coulis de fresa, cobertura de chocolate y almendra caramelizada

Ingredientes:

1 tarro de mermelada de fresa
1/2 tableta de chocolate sin leche
3 cucharadas de margarina
almendras (a gusto del consumidor)
4 cucharadas de azúcar
2 gotas de vinagre de módena

Para hacer el coulis de fresa, se pasa la mermelada por un colador. El resultado es, efectivamente, un coulis. Se corta el bizcocho en dos y se añade el coulis.
Para la cobertura, se trocea el chocolate, se pone en una taza junto a la margarina y se pone en el microondas lo justo para que se derrita. Se saca, se remueve para que se mezcle y ligue bien el chocolate con la margarina, y con el resultado untamos el bizcocho.
Y ya, por último, sólo queda hacer un caramelo con el azúcar, un poco de agua (aprox una cucharadita por cada dos cucharadas de agua, pero según lo denso que guste a cada uno) y se añade las gotas de vinagre. Metemos dentro la almendra para que se empape bien y se decora el bizcocho recubierto con ellas.

Et voilà.

Empanada de salmón

miércoles, 11 de junio de 2008

Esta receta es de la madre de Juanmita, aunque parezca sacada de cocina para impostores. Con ella haréis algo diferente e incluso sorprendente para invitados en menos de cinco minutos y con dos ingredientes. Lactosa free y complicaciones free.

Ingredientes

-una masa de hojaldre sin lactosa (Nestlé no lleva)
-un paquete de salmón ahumado de 200 gr. aprox.
-1 huevo (para decoración)

Se enciende el horno a 180º. A continuación se abre el paquete de la masa de hojaldre y se cextiende. Se pone el salmón ahumado y se pliega el hojaldre sobre sí mismo. A continuación se cierra la masa y finalmente se decora por encima con huevo batido para que quede brillante. Se mete en el horno ya caliente 25 min.

Existe otra versión, con sardinas en lata, que sí es de cocina para impostores. La encontraréis aquí.

Ostras, creo que del esfuerzo me he herniado...me parece que voy a abrirme una cervecita no vaya a ser que me dé una bajada de glucosa...

Croquetas

lunes, 9 de junio de 2008

No se puede decir que las croquetas sean parte importante y habitual en la dieta de casi ningún mortal, intolerante a la lactosa o no. Curiosamente, llevaba ya un año diagnosticada de la intolerancia cuando alguien me asaltó con la pregunta "entonces no podrás tomar croquetas, no?". Sólo entonces fui consciente de ello, de que jamás podría volver a tomar una simple croquetilla como antaño. Horror, pensé, e interiormente me iba rasgando las vestiduras. Una que es la reina del drama, ya saben.
Sin embargo, pronto descubriría un secreto: la salsa veloute, y con ella entraron de nuevo las croquetas en mi vida. Y mucho más buenas, todo hay que decirlo.

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Son cuatro pasos: 1, preparación del cado; 2, preparación de la masa; 3, preparación de las croquetas; 4, freír las croquetas.


1. CALDO

Si no os habéis fijado, la mayoría del caldo de venta en los súpers llevan lactosa, por lo que estamos condenados a hacerlo nosotros. Ya sabéis: agua, puerros, zanahoria y unos huesitos de pollo (si es para hacer croquetas de jamón dulce o de pollo; si es para hacer croquetas de bacalao, se prepara caldo de pescado). Se hierve a fuego lento unas tres horas, pero como el tiempo escasea, con hora y media nos quedará más que aceptable. Se deja enfriar y se retira el exceso de grasa que quedará en la parte superior.
Un opción que ahorra tiempo es hacer un gran perolo de caldo y congelar en fiambreras de 250 ml el que no usemos. Luego sólo habrá que descongelarlo.


2. PREPARACIÓN DE LA MASA

Ingredientes: cebolla, jamón dulce, el caldo que hemos hecho, harina y margarina/aceite.

Se corta en trocitos muy muy pequeñitos la cebolla y el jamón dulce. Primero se pocha la cebolla, y cuando está, se añade el jamón dulce. Se deja freír a fuego lento hasta que están un poco churruscaítos.






Para la salsa "veloute", se hace como una bechamel pero en vez de leche se pone el caldo. Es decir, en una sartén se pone una cucharada de margarina y otra de harina por cada 250 ml. de caldo que echemos.



Se calienta el caldo para que quede tibio, y mientras en una sartén ponemos la margarina; cuando se haya deshecho añadiremos la harina. Luego iremos añadiendo muy poco a poco el caldo para que vaya ligando y no queden grumos. Al final ponemos sal, pimienta y nuez moscada a gusto del consumidor. Según la cantidad de croquetas que queramos y el jamón dulce que hayamos puesto, haremos más o menos cantidad de veloute. Para las mías, 750 ml. Si vemos que no nos ha espesado mucho, añadimos una cucharadita de maizena, teniendo en cuenta que al enfriarse, la salsa queda más densa. Y si nos han salido grumos, la pasamos por el turmix, y aquí paz y allí gloria.



Cuando el jamón y la cebolla estén listos, le añadimos la veloute y dejamos enfriar.





3. PREPARACIÓN DE LAS CROQUETAS

Ingredientes: la masa de croquetas, huevo, pan rayado y harina.

Ponemos un bol con agua fría, y en tres platos distintos, la harina, el huevo batido y el pan rayado. Es importante cuando vayamos a coger la masa de las croquetas que tengamos las manos mojadas (de ahí el bol con agua), para que la masa no se nos quede en las manos y podamos trabajar con ella tranquilamente. Luego se enharina, se pasa por el huevo y finalmente por el pan rayado. Se enfrían de nuevo las croquetas.




4. FREÍR LAS CROQUETAS

Pues eso, se cogen y se fríen.



Buen provecho ;)

Los raritos son ellos

viernes, 6 de junio de 2008

El otro día me pasaron un enlace en el que se afirmaba que aquellos que sí toleran la lactosa son unos mutantes. En suma, que habían sufrido mutaciones genéticas para adaptarse y poder tomarla en edad adulta, ya que ningún otro mamífero lo hace. No tengo ni idea de la veracidad de todo ello, pero me hizo mucha gracia: los rarito no somos nosotros. Claro que, bien pensado, por pura selección natural los intolerantes estamos destinados a la extinción....

Copio y pego el texto.

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La leche, alimento reservado a los mutantes
La tolerancia a la lactosa en la edad adulta podría ser debida a mutaciones localizadas en un gen cercano al LCT.

El ballenato, el osezno y el ratoncito tienen, como todos los mamíferos, la facultad de digerir la leche desde el nacimiento. Producen una enzima digestiva llamada lactasa que hidroliza el azúcar de la leche (lactosa) a fin de hacerlo absorbible por el organismo. Pero cuando se priva a los pequeños de la leche materna el intestino disminuye considerablemente la producción de lactasa, haciendo que los mamíferos adquieran una intolerancia a la lactosa. Una gran parte de la población humana está afectada por este fenómeno. De hecho, se estima que cerca del 20% de la población europea y la práctica totalidad de la población asiática adulta sólo puede ingerir pequeñas cantidades de productos lácticos, bajo pena de desarrollar gases, dolorosos retortijones de estómago y diarreas.

Por el contrario, los otros seres humanos son la excepción de la regla y pueden alimentarse de productos lácticos a lo largo de toda su vida sin ninguna dificultad. Un equipo internacional en el que participaban investigadores de la Universidad de Copenhague ha descubierto que esa tolerancia ancestral está relacionada con mutaciones que afectan al gen que regula la producción de lactasa.



Mutaciones convergentes

Nuestros antepasados domesticaron los primeros ovinos hace cerca de 10.000 años, iniciando así la facultad de digerir la leche en la edad adulta. En la Europa del Norte, la muy alta presencia de esta particularidad incita a los investigadores a pensar que apareció en un único individuo de la región del Cáucaso antes de que aquellos pueblos migraran hacia Europa a finales del último período glaciar. De esta forma el gen mutante se habría extendido, permitiendo a la totalidad de la población alimentarse de la leche que abundaba en aquellas regiones.

Cierto número de pueblos nómadas africanos que ordeñan a los camellos desde hace miles de años también han desarrollado la tolerancia a la lactosa. La mutación responsable del fenómeno no es la misma que en los pueblos europeos, pero produce los mismos efectos: el organismo continúa produciendo lactasa en la edad adulta. Jesper Troelsen, del Departamento de Medicina Celular y Molecular de la Universidad de Copenhague, explica que en este caso de trata de un ejemplo de evoluciones convergentes entre los humanos: mutaciones diferentes en diferentes grupos de población producen los mismos efectos, en este caso la tolerancia a la lactosa.

El LCT es el gen que codifica la producción de lactasa. La proteína LPH se produce a partir de las informaciones contenidas en el LCT y sintetiza la enzima digestiva. La mutación que afecta al LCT, de hecho, no está localizada en el propio gen sino en un gen vecino llamado MCM6. La tolerancia a la lactosa se obtiene impidiendo a las células intestinales leer correctamente el gen LCT, deteniendo por lo tanto la producción de lactasa al inicio del destete.

Tanto las mutaciones africanas como las europeas están localizadas en el gen MCM6, pero afectan a secuencias de ADN distintas.

Perspectivas

"El hecho de que un gen pueda ser regulado por un gen vecino es un descubrimiento nuevo para los genetistas. Sin duda, la tolerancia a la lactosa no es el único mecanismo del cuerpo humano que funciona de esta manera" explica Jesper Troelsen. Así, para comprender las causas de enfermedades hereditarias, los científicos se limitaban hasta ahora al estudio del gen directamente afectado por la enfermedad. El estudio de los genes vecinos podría desembocar en numerosos descubrimientos para las enfermedades para las que todavía no disponemos de explicación.

Los resultados de este estudio han sido publicados en la revista American Journal of Human Genetics.


[Gracias a Yolanda por el enlace]

Pizza de berenjenas

miércoles, 4 de junio de 2008

En una dieta mediterránea es fundamental la pizza, sana, fuente de hidratos de carbono. Los intolerantes a la lactosa tenemos también derecho a nuestro trocito de pizza, que, aunque nunca será de cuatro quesos, puede estar igualmente buena y nos quita el gusanillo cuando vemos pasar una moto del Telepizza delante nuestro con el olorcillo ese que deja.
Todo es cuestión de ponerse manos a la obra. Como la mayoría de veces la massa de pizza también lleva lactosa, pues hala, castigados a hacer la masa. Son 18 minutos en total -de verdad de la buena- y compensa con creces.

Preparación de la masa: 18 minutos.
Ingredientes (para una masa mediana, de 2-3 personas):

-250 gr. de harina
-250 ml. de agua
-un paquetito de levadura fresca (50 gr. aprox.)
-1 cucharada de sal
-1 cucharadita de azúcar moreno
-1 cucharada de aceite


Se calienta (que esté tibia) el agua, se le añade la levadura, y se remueve hasta que está disuelta. Se echa encima de la harina y nos ponemos a amasar durante seis minutos. Pasados los seis minutos, se añade la cucharada de sal y la cucharadita de azúcar, y vuelta a amasar seis minutos más. Luego echamos el aceite y volvemos a amasar seis minutos más. Se deja leudar la masa en un recipiente y se cubre con un paño. Con el esfuerzo, es el momento de abrirse una cerveza y unas aceitunitas :)



Se deja subir la masa durante unas horas y luego se aporrea con toda la mala leche del mundo para hacerla bajar. Pensad en el jefe, el casero, el banco...es un ejercicio que desahoga un rato. Como nuevos os quedáis. Lo dejáis otro rato más en el bol para que vuelva a leudar.



El resto son cinco minutos.

Ingredientes: berenjena, salsa de tomate natural triturado y albahaca.
Tiempo: 10 min. aprox.

Se enchufa el horno a 210º. Se corta la berenjena en trozos y se pone en un bol con agua y sal, para quitarle la amargura, durante unos 10 min. aprox.



Mientras el horno se va calentando y las berenjenas "desamargando", se amasa la masa de la pizza y se le da la forma final.





Cuando está, se le echa por encima la salsa de tomate que previamente se habrá mezclado con la albahaca.



Después se ponen los trozos de berenjena. Al horno va: 20 min. a 210º y 5 min. a 250º.



Cuando sale, los más osados le pueden poner parmesano rayado por encima.





Está buena, buenísima, es sencilla de hacer, con pocos ingredientes y cuando te la comes no te sientes estafado por no llevar queso: no queda nada seca.

Baja en lactosa vs. Sin lactosa

lunes, 2 de junio de 2008

Existen diferentes grados de intolerancia a la lactosa, desde alguien que no puede tomar leche (pero sí el resto de productos lácteos) a casos extremos de personas que no pueden tomar ni un ibuprofeno recubierto de lactosa, que sería el caso de mi madre. Por ello, también hay en el mercado leches con grado diferente de lactosa: leche "normal" (con 100% de lactosa), leche "baja en lactosa" (con 0'1% de lactosa) y leche "sin lactosa" (con 0'01% de lactosa). Excepto en la normal, que es la que se vende por defecto, es muy importante que en el etiquetado ponga de qué tipo de leche se trata, qué proceso se ha seguido para eliminar la lactosa y/o el porcentaje residual que queda. De lo contrario, mejor no fiarse demasiado.

Ejemplos de leches BAJAS en lactosa:






Leche SIN lactosa: